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La lactancia mientras trabaja o estudia

La leche de pecho es el mejor alimento para su bebé. A muchas madres les preocupa que el amamantar las vaya a esclavizar. Lo cierto es que regresar a trabajar después del nacimiento del bebé es un gran desafío para toda madre, sin importar cómo alimente al bebé

Algunas cosas que sabemos sobre trabajar y amamantar:

  • Los bebés que amamantan son más sanos que los que toman fórmula. Debido a esto, el dar de mamar puede reducir la cantidad de días perdidos en el trabajo.
  • El amamantar le deja un buen sentimiento ya que su bebé recibirá algo que sólo usted puede darle.
  • Bombear leche de pecho para su bebé puede ser sencillo y no causa dolor.
  • Muchos cuidadores de bebés no tendrán problema en alimentar a su bebé con leche materna. ¡Pregunte!
  • El padre, los compañeros de trabajo y los superiores respaldarán más su decisión de amamantar si saben cuán importante es para usted.
  • Muchas madres trabajan y amamantan sin dificultad. ¡Usted también puede hacerlo!

Planear con tiempo.

Cuanto más entienda la lactancia, tanto más sencillo le resultará amamantar y volver a trabajar. Use el tiempo del que dispone ahora para planear con miras hacia el futuro.

Hable con su empleador antes de que nazca el bebé:

  • Analice opciones para su licencia de maternidad. Es más fácil combinar la lactancia con el trabajo si tiene suficiente tiempo (de 4 a 6 semanas) para establecer un buen abastecimiento de leche.
  • Pregunte sobre el regreso al trabajo. ¿Es posible que vuelva a trabajar media jornada o que le den un horario más flexible al principio? ¿Puede ajustar el tiempo del almuerzo y de los descansos para bombearse leche? ¿Puede llevar al bebé a su trabajo o trabajar en su casa? ¿Puede alguien llevarle el bebé al trabajo para que amamante?
  • Averigüe sobre un lugar donde pueda bombearse leche. ¿Hay un lugar privado y limpio con una silla y un enchufe (si tiene un bombeador eléctrico)?
  • Pregunte si hay un refrigerador que pueda usar para guardar la leche de pecho. De no ser así, puede conservarla en una heladera portatil.

Hable con compañeras de trabajo:

  • ¿Hay otras mujeres en su trabajo que bombean leche para sus bebés? Hable con ellas. Muchas compartirán su experiencia con agrado y hasta le darán sugerencias prácticas.
  • También puede hablar con otras personas embarazadas en su trabajo para hacer planes de ayudarse mutuamente a bombear leche durante horas de trabajo.
  • Al pensar en opciones para el cuidado de su bebé, será importante encontrar a alguien que crea en la lactancia. Usted puede sacar el tema diciendo: “Quisiera dejar leche de pecho para que le dé a mi bebé. ¿Cómo se siente al respecto?” Tal vez deba buscar un lugar cerca de su trabajo para poder alimentar al bebé durante la hora del almuerzo.

La leche de pecho se puede extraer a mano, con una pezonera o con una bombeadora eléctrica. Si usted fuera a trabajar más de media jornada, lo mejor será emplear una bombeadora eléctrica de buena calidad para conservar el abastecimiento de leche mientras está lejos de su bebé. Con una bombeadora doble y un poco de práctica podrá completar la tarea en 15 o 20 minutos.

Almacenamiento de leche de pecho

La leche humana normal tiene una apariencia diferente a la de vaca que se compra en el mercado. Cuando la leche de pecho se deja en un recipiente, la gordura va hacia arriba. Eso no quiere decir que se haya echado a peder. Al agitar un poco el recipiente, la leche de pecho volverá a su consistencia previa.

Conserve la leche de pecho en botellas de plástico transparentes o en bolsas de plástico especiales. Si la va a congelar use dos bolsas.

Escriba la fecha y el nombre del bebé en el recipiente.

Refrigere la leche de pecho o póngala con hielo en la heladera. Una vez que esté fría, puede agregarla a otra leche de pecho fría o congelada. La cantidad que añada debe ser menor que la ya congelada.

Si no usa la leche de pecho dentro de las siguientes 48 horas, congélela. Deje un poco de espacio en la parte superior del recipiente ya que la leche de pecho se expande al ser congelada.

Puede almacenar la leche de pecho en la parte de atrás del refrigerador por 48 horas. Puede congelarla hasta por 3 meses en un congelador de puerta separada del refrigerador.

Use la leche más antigua primero. Para descongelarla o calentarla, agite la botella o la bolsa mientras la pone debajo de agua tibia. Caliéntela a la temperatura ambiental. No la caliente en una cocina ni en el microondas ya que el calor destruye la substancia de la leche que previene enfermedades. Los microondas también pueden calentar demasiado la leche y llegar a quemar al bebé.